La Consejera de Salud ha anunciado recientemente que la Junta va a invertir 140 millones de euros para la construcción y adecuación de los centros sanitarios de la provincia de Almería, y eso está bien. Pero como le ha solicitado Carmen Crespo, estaría mucho mejor que hablara de actuaciones y plazos concretos y sobre todo, trazara por fín un plan de ruta claro y definido para nuestra provincia en materia sanitaria: cuándo vamos a tener un nuevo hospital general, que necesitamos y demandamos, pero se nos sigue negando; cuándo tendremos una política de gestión de personal que termine de una vez con la fuga de profesionales, como está ocurriendo estos días en las urgencias de Torrecárdenas; y qué ocurre con las listas de espera de Almería…
...pero claro, en relación a este último tema la Consejera ha declarado nada menos que los ciudadanos que acuden a la sanidad privada perjudican a la equidad del sistema sanitario. ¡Habría que recordarle que la equidad ha de ofrecerla el sistema, NO los ciudadanos! Es decir: si un ciudadano, harto de esperar a ser atendido, decide invertir su dinero en asistencia privada, esto no sólo no afecta a la equidad del sistema, sino que hace que esta mejore! ¿Cómo? Es fácil de entender, y se lo deberían haber explicado a la Consejera antes de dejarle hacer esas declaraciones...
El principio de equidad de un sistema sanitario garantiza que todos seamos atendidos en función de nuestras necesidades, no en función de nuestra renta. Y de hecho, se contribuye al sistema público en función de la riqueza, no de la necesidad: es decir, pagan más los más ricos, no los que más asistencia necesitan, esta la base de nuestra sanidad pública: el pago está disociado de la asistencia.
Eso sí, cuando el sistema sanitario no satisface las necesidades de la población (como ocurre en Almería) una parte de esta, aún contribuyendo al sistema público, decide invertir también en el sistema privado. En España, actualmente un 6% de la población invierte en servicios privados, dejando de hacer uso de esos mismos servicios en el sistema público, lo que constituye, en términos de gestión, una nueva redistribución de la riqueza: ellos contribuyen doblemente, pues cotizan a la sanidad pública y a la privada; pero además, cuando necesitan asistencia sanitaria utilizan sus seguros, por lo que aumentan la cuota de oportunidad del resto de usuarios del sistema público. Por tanto la sanidad privada y los ciudadanos que la sustentan contribuyen, directa e indirectamente, a mejorar la atención sanitaria pública al liberar la asistencia de ese 6% de ciudadanos por parte del sistema público. Es decir, un 6% más de consultas, quirófanos, etc. para repartir entre los que sí usan lo público… así que nos planteamos ¿las personas que pagan dos veces la sanidad perjudican a la equidad del sistema público? Estimada Consejera… hacen justo lo contrario!
Y es que hay que pensar bien algunas declaraciones antes de realizarlas y sobre todo, hay que tener una cosa clara: los almerienses agradecemos cualquier inversión que se haga en nuestra provincia, pero ya no somos tan inocentes ni nos tragamos todo: queremos un detalle exacto de en qué se va a invertir ese dinero. Queremos un plan de mejora integral de la atención sanitaria en nuestra provincia. Queremos un mejor trato a los profesionales y una clara mejora en sus condiciones de trabajo que hagan a nuestra provincia atractiva para ejercer. Queremos no sólo dinero, sino personas que sepan gestionarlo: muchas empresas han rebosado dinero y han terminado en la más absurda de las quiebras… queremos pues gestión, gestión de calidad. Queremos excelencia, profesionales contentos y ciudadanos satisfechos. Y entonces nos preocuparemos de mejorar las instalaciones, porque esta es la parte más fácil: se contratan las obras y punto. Pero todo lo anterior es lo realmente difícil, pues exige una gestión dinámica, eficiente y adaptada a los continuos cambios en las necesidades de los ciudadanos de nuestra provincia.
En resumen: por supuesto celebramos la inversión, viene muy bien a Almería. Pero si no se gestiona adecuadamente es como si no nos dieran absolutamente nada.. y de eso ya sabemos un rato! Almería se merece no sólo ese dinero, sino también gente que lo gestione adecuadamente y que haga parecer que hemos recibido mucho más. Eso SÍ es gestión, eso SÍ es equidad.
