Según recogen hoy Ideal en Internet y Teleprensa aquí y aquí, dos personas fallecieron ayer, ahogadas, en las playas de Almería. Por la mañana, un hombre de 75 años murió en una playa de Mojácar mientras se bañaba. Y por la tarde falleció un joven de 20 años, extranjero, cuando se bañaba junto a su hermano en Almerimar (El Ejido).
Parece ser que el hombre anciano murió a pesar de la rápida actuación de su hijo y de miembros de Protección Civil, que no pudieron hacer nada por salvar su vida.
Lamentamos estos desgraciados hechos y mandamos un cálido mensaje de apoyo a sus familias, al tiempo que estos acontecimientos nos recuerdan una vez más la enorme importancia de las medidas de prevención: presencia de socorristas debidamente formados, coordinación inmediata entre equipos de atención sanitaria y puntos conflictivos y sobre todo, la formación de la población general en medidas básicas de rescate, seguridad y reanimación cardiopulmonar básicas, así como en el conocimiento de los servicios y teléfonos de urgencias.
Esto también forma parte de nuestra sanidad, y nos gustaría pensar que algún día podremos evitar este tipo de muertes, que no deberían tener cabida en nuestra sociedad.
