Según publica hoy Ideal en Internet, "Las carencias en sanidad que padece Andalucía pueden tener su origen en la falta de capital humano, sobre todo en la falta de médicos y enfermeros. Así se desprende al menos del informe 'Profesionales sanitarios colegiados en 2007', que hizo público ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE)." Además, señalan que "En cuanto a la profesión enfermera, Andalucía se sitúa como la segunda región con menor tasa de enfermeros colegiados, con 430,68 por 100.000 habitantes"
La respuesta del SAS no se ha hecho esperar, según el periódico: "El SAS ha matizado que esta tasa «no muestra la realidad» ya que no incluye a los médicos que ejercen en Andalucía y que no están colegiados porque la colegiación no es obligatoria en esta comunidad autónoma desde 2003."
Y es que se pueden esgrimir todos los argumentos que se quieran, pues si bien es cierto que no es obligatorio colegiarse, la mayoría de los profesionales médicos lo hace, siendo prácticamente residual el número de facultativos que no está colegiado...
El problema de esta noticia es que de nuevo nuestra comunidad es protagonista en un aspecto negativo, sea obligatoria la colegiación o no. Entre todos hemos de conseguir que Andalucía sea atractiva para los profesionales sanitarios, y eso es lo que de verdad impulsaría nuestra sanidad.
Entre las opciones que pueden hacer más atractivas Almería y Andalucía están mejores sueldos e incentivos salariales, ayudas para la conciliación de la vida familiar, reducción o eliminación de las guardias de 24 horas (incompatibles con cualquier vida familiar normal), otorgar una mayor responsabilidad y capacidad de gestión a todos los profesionales y reducir las listas de espera, los trámites administrativos y la rigidez del funcionamiento burocrático.
Estos y otros aspectos serían los que harían que Andalucía estuviera a la cabeza de la sanidad española, sea obligatoria la colegiación o no.
